Para que más animales puedan vivir en libertad, el santuario necesita ampliar su espacio protegido. Este proyecto, impulsado a través de GlobalGiving, busca alambrar las tierras de enfrente y sumar nuevas hectáreas seguras para los rescatados.
Un perímetro bien delimitado es la diferencia entre la libertad y el peligro: garantiza que los animales no salgan a zonas de riesgo y que el santuario pueda seguir creciendo.