Mora es una de las yeguas del santuario. Llegó con artrosis, una condición que le causa dolor y que necesita atención veterinaria permanente.
En el santuario recibe visitas semanales del veterinario, medicación y un entorno libre de estrés. Tratamientos como el de Mora son una de las necesidades prioritarias: cada donación se convierte directamente en su calidad de vida.